Vuelta al cole fácil: se acabaron los dramas

Agosto. Vacaciones. Un sol perfecto. Yo sólo tendría que estar pensando en bañarme en la infinity pool, pero mi mente organizadora no puede evitarlo: se acerca la vuelta al cole y hay un montón de cosas por hacer.

En mi vuelta al cole de todos los años, hay 4 cosas que nunca paso por alto. Pero, sobre todo, una máxima: planificación.

 

1. Una buena mochila. Mis favoritas, las mochilas Martinaz.

Antes, mis niños sólo me pedían mochilas con carrito. Les provoca una fascinación incomprensible. Y al final siempre se la compraba porque pensaba: Con la ilusión que les hace, qué más me da.

¿…Qué más me da?

¡¿Qué más me da…?!

Sabemos quién va a cargar con el carrito todo el año, ¿verdad? Efectivamente. TÚ.

Día tras día los niños juegan por el patio, mientras tú intentas sacar las llaves del coche con las manos cargadas con las dos mochilas de carrito, más la bolsita de la merienda, las cosas de la piscina… Y tu bolso, claro.

Durante años pensé que no habría otra solución, porque no iban a pasar del tema tan facilmente. Hasta que en el cumpleaños de Alejandra le regalaron una mochila Martinaz y, ¡Qué puedo decir! ¡QUÉ ALIVIO!

No he sido capaz de encontrarle ni una pega:

  • Para empezar, tienen unos diseños ideales de animalitos, cohetes…
  • Además, no pesan nada. Literalmente.
  • Son flexibles hasta tal punto que cabe la toalla y el bañador, junto a la fiambrera.
  • Se lavan en la lavadora, pero a la vez se manchan muchísimo menos que cualquier mochila de tela.
  • Calidad increíble de cremalleras, costuras… Ha aguantado todo el año como si nada.
  • Y sobre todo, como son tan cómodas, los niños se olvidan de que la llevan puesta. Así que ya no tengo que llevarla yo…

Si tienes que comprar una mochila para niños de infantil, no lo dudes.

 

2. Marcar toda la ropa.

Si son pequeños, te espera una sesión de poner etiquetas que ni Inditex. Incluida la ropa interior. Vamos, una lata.

Yo uso estos dos métodos:

– Etiquetas termoadhesivas

Las etiquetas termoadhesivas son la mejor manera de marcar, especialmente la que se lava mucho, como los uniformes del colegio.

Se pegan con la plancha. Es muy importante apretar y que la etiqueta haya cogido la textura de la tela. Así no se irá despegando.

Me gusta hacérselas de colores y con un icono, para que reconozcan su ropa rápidamente.

¿Lo malo de las etiquetas? Pues eso, que lleva bastante tiempo.

Así que, para ropa interior y toda la que usan menos:

– Sellos para la ropa

Los sellos para la ropa Mine Stamp son rapidísimos. Calzoncillos, gorras, toallas de la pisci…

Si se va borrando, lo pones de nuevo en un segundo.

** Te recomiendo siempre poner el teléfono también. Por si se pierde el niño, o la ropa. Mis hijos tienen clarísimo que si no me encuentran, tienen el teléfono de su mamá apuntado en la camisa.

Todavía no se me ha perdido ningún hijo 🙄 pero sí un abriguito ideal en el Hipódromo. Y una mami encantadora lo recogió y me llamó. Si me lees, ¡mil gracias de nuevo!

 

La vuelta al cole puede ser dura. Con antelación e involucrando a los niños, consigo llevarla con más calma.

 

3. Establece un sitio para las mochilas y una tarea adaptada a su edad.

A los niños les viene genial tener rutinas y responsabilidades. Muchas veces nos da pena que se hagan sus cosas, pero la realidad es que les hace madurar y portarse mejor. He leído de familias en las que los niños se ponen su propia colada…

No se me ocurriría dejar a mis hijos enredar con detergente, pero ser responsables de sus cosas del cole si.

Destinar un sitio para que guarden todos los días la mochila, y que saquen su fiambrera, la botella del agua… No les cuesta nada. Tampoco por la mañana prepararse lo que necesiten llevar, o simplemente meterlo, si son muy chiquitines.

Los primeros días de inculcar hábitos siempre son difíciles. Por eso, hacer la típica tabla de recompensas, o darles una chuche al terminar, les motiva un montón. Y a las pocas semanas, ellos solitos lo hacen.

4. No te olvides del spray anti-piojos:

No hay vuelta al cole que valga sin el temido email del colegio en el que te avisan de que hay piojos en clase. Y es pensar que esos asquerosos bichitos puedan entrar en mi casa y ya empieza a picarme la cabeza.

Mis hijos tienen muchísimo pelo y muy fino. Así que quitárselos es una tortura.

Desde el primer día de cole hasta el último les pongo una mezcla que me funciona bastante bien y es la siguiente:

Spray de peinado para niños. Yo uso el de Klorane que tiene un olor suave a melocotón.

– Añado medio botecito de Aceite de Árbol del té (de los de 30 ml). Aunque es apestoso, al disolverse con el de peinado que también tiene olor, ya no es tan terrible. Todos los días, me pongo un poquito en los dedos y se lo extiendo por toda la cabeza.

 

Me encanta incolucrar a los niños en estas tareas. Aunque me lleve un poco más de tiempo, siempre me parece que da muy buen resultado: les hace sentirse mayores y ser conscientes de las cosas.

Sobre todo, intento dejarlo preparado con antelación y tenerlo bajo control, tanto si hablamos de preparar los viajes en familia, como de la vuelta al cole. ¡Dejarlo todo para el último momento me pone de los nervios! Si puedo pedir los uniformes en julio, lo hago. Así tengo tiempo de ir lavando y etiquetando sin agobios de última hora.

¡Un besito grande!

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