Blake Lively, embarazada e ideal. ¡Copia su estilo!

Blake Lively, embarazada e ideal. ¡Copia su estilo!

Blake Lively, embarazada e ideal. ¡Copia su estilo!

Hay una delgada línea que separa el esperar un bebé con parecer una mesa camilla. Y es fina… Muy fina… Tanto que yo la recorrí muchas veces. Además, no soy la única. ¿Es posible estar atractiva y sexy cuando te sientes como un zepelín? Blake Lively, embarazada de nuevo, demuestra que sí.

¿Que Blake vuelve a estar embarazada..? ¡YUHUUU!

No es que me importe mucho su planificación familiar, es que es la embarazada que más partido se saca del planeta. Así que nos esperan meses de lecciones diarias de estilazo barriguil.

Aún recuerdo cuando vi la primera foto de Blake Lively embarazada. Solté un: ¡Qué cabr…na! ¿Cómo puede estar con tripón, seguro que habiendo cogido varios kilos, y estar TAN GUAPA Y SEXY? Porque, no quiero faltar a nadie, pero normalmente las mujeres embarazadas podemos estar monas, estilosas, guapas… ¿pero sexies..? Imposible.

Esta semana ha anunciado su tercer embarazo. ¿Cómo? Pues sin comunicados ni historias. Simplemente se ha plantado un vestido ajustado con una buena raja en una alfombra roja. Desde luego que no es el vestido de mi vida, pero no se puede negar que ella estaba guapísima.

Además, no hay que olvidar que es una actriz que no tiene estilista. Vale, pensarás que tú tampoco y te vistes todos los días. Pero imagínate el ritmo de trabajo de esta chica, con no sé cuántos eventos cada día, y en todos tiene que estar perfecta. Pues Blake se supera, y siempre va guapa y con personalidad.

Para mí, es la megacrack de la moda para embarazadas. Así que si quieres replicarla, sigue leyendo.

 

 

¿Cuáles son las pautas de Blake Lively para ser una embarazada con estilo?

 

1. Alejarse de todo aquello que aporte volumen

Es la principal y más importante. Aunque cuando Blake no tiene un bebé en camino le encantan los pantalones palazzo y los looks masculinos, durante el embarazo los cambia por vaqueros skinny de maternidad. Súper acertado. Además, lo combina con jersey o blusas un poco ajustadas.

Tampoco es cuestión de parecer un chorizo. Simplemente de acompañar tu figura, evitando prendas voluminosas.

Principalmente tiende a llevar faldas y vestidos que le marquen la barriguita. Seguramente alguna vez se haya visto tentada de ponerse un cómodo vestido primaveral, con frunces y flores. Sin embargo, sabe perfectamente que estando embarazada, eso sólo le haría el culo como una plaza de toros.

Siempre opta por vestidos que marquen su figura. Y si tienen vuelo, siempre los lleva ceñidos debajo del pecho. Bien porque son de corte imperio, bien porque les pone un cinturón. Chica lista.

 

2. Mix, Mix and Mix

Y cuidado que esto es peligroso. Hay que tener mucho arte para mezclar sin parar en un mismo look y salir triunfante. Pues Blake lo hace con el color, las texturas, y todo tipo de joyas.

Sin duda, uno de sus combos favoritos es un estampado llamativo junto con colores lisos, ya sea el tejido plano o de distintos materiales y texturas. Para las poco iniciadas en el tema, recomiendo arriesgar un poco menos.

 

3. Zapatos que te mueres

Como a casi todas las chicas, le pirran los zapatos, y nunca la he visto con un par que no me guste. Creativos, de tacón alto y con mucho estilo, Louboutin es su firma fetiche. Siempre son protagonistas del look.

Sin embargo, los taconazos no son muy compatibles con los efectos de las hormonas y la elastina. Por eso, cuando está relajada y no tiene eventos, cambia los stilettos por unos zapatos cómodos como cualquier mortal: Converse, botas militares, bailarinas…

Como ya comenté, me parece un regalazo para una mujer embarazada. Durante los siguientes meses y años va a usar mucho zapato plano, así que unos buenos, que no hagan daño y sean bonitos, es una inversión inteligente.

 

 

4. UNA MELENA ENVIDIABLE (Y ENVIDIADA)

Nada que ver con el embarazo pero, NO PUEDO NO HABLAR DE SU PELO… ¡Me encanta desde que era Serena Van der Woodsen!

Siempre largo, con volumen en la raíz, ondas y un toque messy que me encanta… Es una de sus señas de identidad.

No tengo ninguna duda de que usará Olaplex. Su peluquero, Rod Ortega, es el artífice de la mayoría de sus peinados, algunos de los cuales han adquirido mucha relevancia. También es el responsable del melenón de Amal Clooney.

 

COPIA SU LOOK

1- Vestido tipo esmoquin de lino color piedra

2- Vestido midi con escote bardot color azul

3- Vestido largo cruzado en color rosa

4- Vaqueros negros de talle alto

5- Vestido midi asimétrico de flores

 

Blake es una chica con un tipazo impresionante, y le gusta verse atractiva, pero tú también puedes. A pesar de que todas tendemos a llevar blusones, ropa ancha y vestidos con vuelo, Blake ha demostrado que no es lo que más favorece. Sin duda, ella ha encontrado la fórmula para no renunciar ser sexy durante el embarazo. 

Por cierto, ¿cómo le mira su marido, Ryan Reynolds? No me extraña que irradie siempre felicidad, seguro que supo enseguida que era su hombre perfecto.

Y tú, ¿eres más de resaltar la barriguita, o de esconder la figura? ¿Cuál es tu celebrity embarazada favorita? 

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5 consejos que me daría a mí misma antes de haber sido madre

5 consejos que me daría a mí misma antes de haber sido madre

5 consejos que me daría a mí misma antes de haber sido madre

Tener a mi primer hijo fue el mayor reto de mi vida. No tenía ni idea de bebés, ni amigas o familiares con niños pequeños. Por muchos libros de maternidad que leí, hubo ciertas cosas que nunca encontré en ellos. ¡Y qué difícil es! Los miedos, las culpas, la inexperiencia… Más las hormonas, que te vuelven una persona diferente.

Estos son los 5 consejos que me hubiese gustado que alguien me diese antes de ser madre.

 

Puedes pensar que cada sonrisa de tu bebé compensará los malos ratos.

Pero cuando te ves a ti misma tirada en un sofá, con un moño de maruja, la ropa mal puesta por la lactancia, esas bragas de rejilla con la compresa enorme y tu hijo que no para de llorar… Cuando estás pasando por eso ¡No hay consuelo que valga!

Tranquila porque sólo es una fase. Irá pasando. Pero mientras tanto:

 

1. Confía en ti porque vas a ser la mejor madre del mundo.

¿Te suena a tópico? Pues no lo es. Un niño principalmente lo que necesita es tu amor, y eso ya lo tiene. Piensa que por cada vez que te equivoques, habrá muchas en las que lo harás genial.

No seas dura contigo misma: escucha y confía en tu voz interior. Por muchos consejos que te den, no hagas nada en lo que no creas realmente. Al fin y al cabo eres una persona adulta, con criterio e instinto, ¿no? 

Por otra parte, ese ser diminuto es un completo desconocido para ti, pero él sí que te conoce. Sabe cuál es tu olor y tu voz, y sólo quiere tu compañía. Poco a poco aprenderás a reconocer todos sus gestos. Date tiempo.

 

 

Mientras tanto, una pequeña guía para cuando tu bebé llore sin parar:

Primero, tranquilidad, porque ellos perciben tus nervios.

Segundo: salvo que esté enfermo, lo más normal es que tenga:

  • Frío/calor: Lo mejor es tocarle la nuca para verlo. Analiza si la cantidad de ropa que lleva él es coherente con la que llevas tú. Por ser bebé no hay que ir abrigado como si estuviésemos en Siberia.

  • Hambre: ¿Cuando le toca la toma?

  • Gases: Prueba a cambiarle de postura hasta que esté más cómodo.

  • Sueño: Suelen tocarse la carita o la oreja. En seguida serás capaz de detectarlo.

 

Aunque esté perfectamente, hay ratos del día en los que simplemente llora. Eso suele ser general en todos los bebés. De verdad tienes que intentar relativizar y buscar a base de prueba y error lo que le calma. A mis hijos era moverles en la hamaca Babybjorn.

Hasta que lo encuentres, respira profundamente y busca que te releven de vez en cuando, para no volverte loca.

 

2. Lo primero eres tú. Basta ya de sentirnos culpables.

¿Cómo? ¿Qué dices? Pues sí, que lo más importante eres tú. Tu bebé es frágil, indefenso y sólo te tiene a ti para atenderle.

Y para poder cuidar bien de tu hijo, tienes que estar bien.

Es como cuando viajas en avión. La primera vez que presté atención a la locución de la azafata con respecto a los niños, aluciné un poco: ¿Cómo vas a ponerte tú la mascarilla antes que el menor? Pues claro. Tiene todo el sentido del mundo. Es imposible que puedas cuidar a los niños y ayudarles con sus mascarillas, si tú no tienes oxígeno. 

A ver, esto no significa obviamente desatender a tu hijo. Sólo que esto no es una competición para ser la madre que más se desvive.

Si hay unos bodies manchados que hay que frotar, ¡primero vete a dormir!

Si te sientes angustiada, tienes el pelo sucio y tu bebé no se duerme más que con dibujos animados, se los pones. Mi hija caía fulminada con estas nanas de 2 horas, y a mí me servía para poder seguir cuidándome la piel como siempre. Gracias a los vigilabebés puedes estar tranquila. La tecnología está para hacernos la vida más fácil.

Si estás deprimida, pide a tu madre/suegra/hermana que cuide a tu hijo un rato y vete de comida o de cañas con tus amigas… No estás abandonando a tu bebé. Peor es estar llorando toda la tarde sin querer ni mirarle, ¿no crees?

Y ya si nos metemos en el tema lactancia… La decisión tiene que ser únicamente tuya. Ni siquiera de tu pareja porque él no es quien va a tener que hacerlo. 

Si quieres darle el pecho y no puedes, no pasa nada. Tanto si es porque no te sale suficiente leche,  porque tu bebé no quiere, o porque te hace demasiado daño… Si no es posible, no sufras porque no es el fin del mundo. Y sobre todo, no eres peor madre por no hacerlo. ¿Lo importante no es que tu hijo crezca y esté bien alimentado?  

Yo le di el pecho a Nicolás, pero a Alejandra lo tuve que dejar porque no estaba cogiendo peso. Y mi hija ha tenido mejor salud y está enorme. Y he de decir que sentí un alivio tremendo cuando el pediatra me mandó la leche de fórmula. ¿Soy mala madre por ello?

En este tema todo el mundo se siente con potestad para opinar. Pero la realidad es que a nadie le importa. Eres adulta y has tomado tu decisión, así que nada de estar dando explicaciones.

 

 

3. NO ABANDONES A TU PAREJA.

A ver, ¿no acabas de decir que lo primero soy yo..?

Si. Por supuesto. Y el bebé. Pero hay una persona que también tuvo algo que ver en el proceso y para el cual todo es nuevo también. Así que, ¿qué tal si en vez de cerrarte en banda con tu hijo, pruebas a incluir a tu pareja?

Cuéntale cómo te sientes. Si necesitas un abrazo, díselo. No es adivino y por mucho que lo intente, no entiende nada de lo que te está pasando. En lugar de quejarte o reprochar cosas, habla y pide lo que necesites con amor. Verás cómo se pone más fácilmente en tu piel y, por tanto, te hace sentir mejor.

Muy importante es, de vez en cuando, intentar tener un ratito a solas sin hablar del bebé. Ved una serie o pedid la comida que os gusta, como hacíais antes. Verás cómo durante ese rato los puntos y el dolor de la lactancia se diluyen un poco. Al fin y al cabo has decidido formar una familia con él, por algo será.

Está genial involucrarse en la maternidad a tope, pero tienes una vida que has estado desarrollando antes, y que te costó mucho lograr. Haz un esfuerzo en mantener esos lazos fuera de pañales y biberones.

Tampoco dejes que tu casa se convierta en una feria. Si antes no tenías la casa llena de colorinchis y muñecos, ahora tampoco es necesario.

No tengo muchos años de matrimonio, pero si algo he aprendido es que es importante cuidarse y fomentar la sensación de equipo. Un pequeño esfuerzo por contar hasta 10 y decir lo mismo con amor puede suponer un mundo.

 

4. Vas a volver a tener tu cuerpo de antes.

Antes de nada me parece importante decirte que no tengas prisa. Que disfrutes de tu hijo y no te mires mucho al espejo.

Ya sabemos lo que vas a ver: una tripa colgando, el pecho inflamado y la cara llena de ojeras. Es lo normal después del proceso por el que has pasado. Pero es que has tenido un bebé (o dos, o tres…). Estás deforme porque esa transformación es necesaria para que se produzca ese milagro. 

Una vez que tu cuerpo se haya recuperado del embarazo y el parto, pasada la cuarentena, puedes empezar a pensar en tu físico.

Yo te aseguro que volverás a ser la de antes. La misma mujer atractiva. Y si te esfuerzas, con un cuerpo mejor, como creo que es mi caso. A pesar de que me salieron estrías con mi primer hijo, no me acuerdo de ellas porque hago deporte, me alimento bien, y veo los resultados.

Durante el segundo embarazo aprendí mucho sobre nutrición, y todo eso lo sigo aplicando a día de hoy. Mi consejo es que te olvides de dietas, de bebidas milagrosas y de pastillas. No hace falta estar amargada para conseguir un peso ideal. Aquí te doy unas pautas para volver a estar estupenda cuanto antes.

 

 

5. La caca va a empezar a formar parte de tu vida. Asúmelo.

Seguro que no esperabas esto pero es lo que hay. Vas a hablar de ella con total naturalidad. Y es más, vas a acabar con caca en sitios en los que jamás pensaste (¿tus zapatos de ante? ¿Tu mejor bolso?… ¡Si, ahí!). Y nada de caquita inodora de bebé… Eso es una trampa que te ponen al principio. En cuanto tu bebesito empiece a comer fruta y cereales, no creerás que esa cosa tan tierna pueda dejarte semejantes «regalitos».

Busca un buen jabón para prelavar a mano (los de toda la vida son los mejores, Lagarto y Chimbo) y un spray para limpiar tapicerías (el rosa de Mercadona es TOP).

 

En resumen, ¡ánimo que tú puedes! Hay niños que se crían en condiciones terribles, otros que no tienen a nadie que les quiera… El tuyo tiene mucha suerte de tener una madre que se desvive por él, así que por muy mal que creas que lo haces, no va a estar nada mal, ¿no?

¿Quieres saber las cosas de bebé que hacen feliz a una madre friki del orden y la limpieza en casa?

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El curioso caso del Pelo de Madre

El curioso caso del Pelo de Madre

El curioso caso del Pelo de Madre

A pesar de que cuando somos adolescentes la mayoría de las niñas parecemos Rapunzel, según vamos madurando nos vamos cortando el pelo progresivamente. Pero es que al llegar el momento hijos ¡ZAS! ¡Melenas fuera! Pero, ¿por qué? ¿Es tan terrible la maternidad que tenemos que resignarnos a no invertir tiempo en nosotras? ¿O es que realmente ha dejado de gustarnos?

 

MUJERES Y MELENAS

Que el pelo es uno de nuestros tesoros es una verdad universal. Por eso, bien en champús de lujo, bien en peluquería semanal, las mujeres invertimos un dineral en él  –Amor, si estás leyendo esto, yo no… 😉 –. Pero es que cuando tenemos el pelo de nuestros sueños estamos felices. Ese día podemos con todo. ¿Superficial? Puede, pero es la verdad. 

Por eso, es difícil de entender que, al igual que los toreros cuando se retiran se cortan la coleta, las chicas cuando somos madres, cortemos nuestra melena. Pero quizá ahí está el porqué. ¿Puede ser una manera de demostrar que nos retiramos del mercado? Ya hemos encontrado el centro de nuestra vida, y en algunos casos, la pareja de nuestros sueños. Por tanto, una vez que cambian nuestras prioridades y llega algo tan trascendental a nuestra vida, ¿puede parecernos ridículo dedicar tantos esfuerzos a algo tan frívolo? Incluso, ¿puede ser que ya no sea necesario vernos tan guapas como antes?

Analizando mi caso en profundidad, creo que fueron por ahí los tiros. Para variar, yo amaba el pelo largo desde pequeña. En la adolescencia hacía lo que podía con esos secadores infernales y las planchas metálicas (afortunadamente, las GHD llegaron a nuestra vida y esa tortura ya es historia). Para una chica con pelo muy fino como yo, llevar el pelo largo con mechas rubias ha sido un desafío que merecía la pena. 

 

 

Y a pesar de mi pasión capilar, durante el embarazo de Nicolás yo también caí en el Pelo de Madre. Y no fue culpa del peluquero, ni del cansancio del embarazo… NO. Sé perfectamente lo que fue: con un bebé en la tripa y pesadez permanente, ya no me veía atractiva. El cambio hormonal, los kilos, el sentirme como un zepelín… Mi cuerpo atlético ya no estaba ahí, así que ¿para qué iba a dedicar tanto esfuerzo a mi melena? Y no hay duda de que fue un error: de repente, parecía más madre que nunca, con solo 28 años.

 

A pesar de que mi marido me dijo un par de veces que no me lo cortase, no le hice caso… ¿qué sabía él de estilismo capilar? … ¡PUES ERROR! Con lo que cuesta encontrar a nuestra media naranja, ¿no tendría que ser la persona que más guapa nos vea? Aunque pensemos que no tiene importancia, en cosas irrelevantes como esa tenemos que tenerles contentos. Al final y al cabo, se enamoraron de nosotras así, ¿no?

 

 

Así que cuando nació Alejandra, yo ya había aprendido la lección. Aunque se me cayó muchísimo pelo después de dar a luz, decidí ponerme extensiones de pelo natural, como hacía en la universidad. De pronto, al verme con la melena bonita me importaba menos la barriga postparto y podía salir a cenar sin sentirme un muffin relleno. Y en esos momentos en los que te sientes tan vulnerable, hay que cuidar tu autoestima.

 

¿SE PUEDE EVITAR EL CORTE DE PELO DE MADRE?

Desde luego que sí. No hay por qué renunciar a nuestro pelo largo una vez que somos madres. La única razón lógica que se me ocurriría al «Mom hair» es como solución rápida ante la caída masiva que sufrimos en el postparto. Pero este es un problema ante el que no hay mucho que se pueda hacer, salvo usar buenos productos (si eres rubia, Olaplex n3 seguro que te ayuda), tomar vitaminas y alimentarnos bien. Además, no debes preocuparte: ese pelo volverá a nacer.

 

 

Yo te propongo 3 trucos básicos para no amargarte con los cuidados del pelo largo:

1. Encontrar tu peinado comodín:

Ya sabes, el típico que te hagas en 1 minuto y con el que estés guapa. En mi caso, me hago un moño despeinado, como los que ha puesto de moda Meghan Markle, y a volar.

2. Comprar unas buenas extensiones:

Nada de pelo sintético ni cantidades extravagantes: tienen que tener tu longitud y tono de pelo. Te las puedes poner permanentes, pero tienes que saber que te va a llevar más tiempo lavarlo. Para mí las ideales son las de clip. De diario, o cuando tengas prisa, te haces una trenza y nadie nota si tienes más o menos pelo. Pero cuando te apetezca estar como siempre, te las pones. y de pronto te has metido en la máquina del tiempo.

3. Tener un momento sólo TUYO:

Pide a tu pareja que durante un rato a la semana se ocupe de todo. Te encierras en el baño, pones música, velas… lo que te haga feliz, mientras te pones la mascarilla y te peinas en condiciones (yo me encierro el sábado por la mañana, después de dejar la casa encauzada. Puede caer una bomba atómica que yo ni me entero). Contra la depresión postparto, un pequeño empujón a nuestra autoestima. Y una pizca de creatividad: trenzas y peinados sencillos, ir cortando puntas poquito a poco, cambiar la raya de lado si hay zonas más vacías…

 

 

Muchísimas famosas como Beyoncé o Irina Shayk se han rendido al corte de pelo de madre. Y obviamente están guapas. Pero yo que cada vez que las veía me quedaba fascinada con esas melenas, no puedo dejar de pensar que han perdido parte de su atractivo.

 

Así que si me vuelvo a quedar embarazada voy a encargar un pack nuevo de extensiones. El pelo conforma nuestra personalidad, por lo que cuando hemos encontrado lo que nos favorece, hay que mantenerlo. Admiro a las mujeres maduritas como Cindy Crawford que no se dejan llevar por la corriente y lo mantienen. Y a pesar del paso de los años, siguen siendo un cañón.

 

¿Alguna más se apunta a ser como Cindy..? 

 

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Los 8 cuidados de la piel en el embarazo que funcionan

Los 8 cuidados de la piel en el embarazo que funcionan

Los 8 cuidados de la piel en el embarazo que funcionan

Cuando una chica va a tener un bebé, aparte de las lógicas preocupaciones médicas, el terror recorre su cuerpo pensando dónde quedarán las horas de gimnasio y su piel tersa.

Bueno, pues tengo una noticia: no es tan terrible. Sólo tienes que ser meticulosa y seguir unos cuidados de la piel en el embarazo mínimos. ¿Quieres saber cuáles son..?

Junio de 2012. En la fabulosa piscina de un hotel de Gran Canaria, un grupo de amigas disfrutábamos antes de la boda de una de ellas. Tumbada al sol, con un mojito en la mano, nunca me habría imaginado la transformación radical que le esperaba a mi vida. Y a mi cuerpo.

Que el embarazo es una bomba no es ninguna novedad. Nuestro cuerpo cambia de arriba a abajo para adaptarse a la nueva situación. Y esto afecta muchísimo a la piel, que al final es el órgano más grande que tenemos. Y el responsable de que nos sintamos estupendas, o un Orco del Señor de los Anillos.

Mi primer embarazo fue mortal. Físicamente, porque cogí un montón de kilos, y en mi piel… ¡En mi piel los 9 meses parecieron 9 años! Sin duda, la culpa fue de las hormonas, y de que aún no había encontrado mi rutina facial perfecta. A pesar de ser muy rigurosa con el cuidado diario, y de usar productos de farmacia, mi piel daba un poco de pena…

No fue hasta que dí a luz a Nicolás que encontré los productos y principios activos que me venían bien, pero esa es otra historia.

En general en lo relativo a la piel, no hace falta volverse loco porque lo que funciona ya se descubrió hace mucho tiempo. Las cremas súper innovadoras que prometen quitarte 10 años de encima, bueno… ¡Si funcionasen nadie se haría liftings!

Aún recuerdo el rumor de la crema de farmacia que supuestamente usaba Isabel Preysler, bastante barata por cierto… ¡Todas a comprarla! Y la verdad es que hidrataba bien… pero de milagros nada de nada.

 

8 cuidados de la piel en el embarazo que funcionan

1. Usa protección solar (pero no siempre)

En realidad, esto deberían de hacerlo todas las mujeres del mundo, ¿no? El sol produce arrugas, envejecimiento, cáncer… Durante el embarazo es muy común tener melasma debido al cambio hormonal, así que si quieres evitar las manchas, sé rigurosa con la crema solar. ¿Lo mejor para no problemas en la cara? Usar una buena BB Cream que además te deje la piel preciosa.

Erborian BB Cream

Sin embargo, el sol también tiene muchísimos beneficios, empezando por la vitamina D. Es bueno para los huesos, el sistema inmunológico y equilibrar el colesterol… Por no hablar de la felicidad que nos da. Así que muchos médicos recomiendan un ratito al día sin usar protección solar. Un paseíto de 10 minutos bajo el sol, anima a cualquiera y más a una mami embarazada. Puedes aprovechar a la hora de comer, a la salida del trabajo…

 

2. Crema atiestrías y aceite de almendras. Todos los días.

Por supuesto, las estrías me aterrorizaban. Siempre he tenido el abdomen liso y tonificado, y solo imaginármelo lleno de rayas, me daba algo… Para evitarlas, hay que seguir dos pautas: intentar engordar lo menos posible, e hidratar, hidratar, hidratar…

En mi opinión, las mejores cremas para embarazadas son las de toda la vida. Por la mañana, algo que se absorba rápido, como una crema antiestrías (yo usaba Trofolastín, pero seguro que todas van bien). Por la noche, sin duda lo mejor es untarse en aceite de almendras. No solo ayuda con las estrías, sino también con el picor de la piel, ya que le da elasticidad. Esta combinación me vino fenomenal. De hecho, el primer embarazo solo me lo di en la tripa, y me salieron estrías en los muslos (¡HORROOOOR!).

Cuidado porque el aceite mancha la ropa. A mi me encantan las sábanas blanquísimas, tipo hotel, así que en el embarazo compré otras más baratas para no estropearlas.

Nunca me pondría un aceite en seco, porque tienen alcohol denat (o etanol). Este reseca la piel, así que yo pasaría totalmente de él, y más en una piel sensible o seca.

 

3. ¿Qué cremas puedes usar en el embarazo?

No todos los ingredientes son seguros para el bebé, así que tendrás que revisarlos. Pero en líneas generales seguro que puedes mantener tu rutina de cremas en el embarazo.

Con los cambios hormonales, es normal que cambie mucho la piel, por eso en el embarazo y el postparto hay que hacer un esfuerzo extra.

Weleda Skin Food, cómprala aquí

¿Qué usar diariamente? Por supuesto, el serum de Vitamina C, seguido de protección solar. Y Skin Food, la hidratante de cabecera de las famosas para evitar que se te reseque la piel. ¡No hay mejor plan que relajarse con una buena mascarilla! Puedes variar: ácido hialurónico, colágeno, aloe vera… 

Algunos exfoliantes son seguros y los puedes seguir usando: las fórmulas suaves con ácido glicólico (AHA) y ácido salicílico (BHA) son seguras. También los scrubs o granulados.

4. ¿Y qué cremas no usar en el embarazo?

Empezando por los exfoliantes en dosis medias-altas.

Tampoco son seguros: tratamientos de acné, dermatitis, o algunos antibióticos tópicos, ya que pueden causar problemas al feto. Asimismo, debes evitar el uso de la vitamina A, es decir, el ácido retinóico o retinol. Si te sale algún granito, el aceite de árbol del té funciona fenomenal. Es un poco apestoso, pero te lo puedes poner antes de dormir.

Por último, con respecto al láser, bótox y rellenos, los dermatólogos también lo desaconsejan.

 

5. ¿Se puede hacer deporte durante el embarazo?

No sólo se puede, ¡es que es recomendable! Eso sí, hay que, continuar con el nivel de actividad que tenías antes.

Te va a ayudar a dormir por las noches, a que el parto sea un poco más fácil, a sentirte mejor con tu físico (no nos engañemos, ninguna mujer se ve guapa con 15 kilos más…) y como cogerás menos peso, tendrás menos predisposición a las estrías.

Por supuesto, tendrás que daptar los ejercicios a tu estado: baja la intensidad, pero fuérzate a levantarte del sofá, porque lo vas a agradecer. El yoga es perfecto tanto durante el embarazo como después.

 

6. Cuida la alimentación

A pesar de que hay algunas afortunadas que terminan el embarazo divinas, habiendo cogido los 9 kilos recomendados por los ginecólogos sin esfuerzo, no es lo habitual. Para la mayoría de las mortales, el cansancio y la gula nos ponen el culo como una plaza de toros.

Así que ten fuerza de voluntad e intenta evitar lo que sabes que no es bueno. Mi consejo es que, directamente, no lo compres. ¿O acaso puedes comerte sólo 1 onza de chocolate?

Si a pesar de tus esfuerzos no eres capaz de mantenerte a raya, estos consejos te ayudarán a recuperar tu forma física después de dar a luz.

 

7. ¿ES MALO TEÑIRSE EL PELO EN EL EMBARAZO?

Por supuesto, la pregunta que nos hacemos todas. Los médicos no lo desaconsejan. Lo que no recomiendan es probar algún producto que no hayas usado antes, por ejemplo decoloración en la raíz, pero por temas de alergias. Yo seguí haciéndome las mechas rubias sin problemas.

 

 

8. USA MEDIAS DE COMPRESIÓN (SI TIENES VARICES)

También si tienes tendencia a coger peso o si, simplemente, trabajas mucho tiempo de pie. Durante estos meses la cantidad de sangre en el cuerpo crece más de un 20%, y estas medias ayudan a prevenir los problemas de circulación. Las recomiendan desde el tercer mes hasta un par de meses después del parto.

Pregúntale a tu médico porque te puede hacer la receta para comprarlas. Si no es el caso, se pueden comprar medias de compresión para varices en Amazon, o en cualquier farmacia.

 

Vale, OK. Vaya charla. Pero lo importante es que te quedes con lo importante y lo adaptes a ti. Por ejemplo, me gusta usar productos son lo más natural posible, así que en el embarazo seguí igual.

Dedica un ratito a cuidarte antes de dormir, y observa tu piel. Ante la duda, ve al dermatólogo. ¿Soy un poco exagerada? Pues sí. Pero prefiero preguntar al médico y quedarme tranquila.

¿Y lo más importante para estar preciosa en el embarazo? ¡Disfrutarlo! No hay mejor complemento para una madre embarazada que una buena sonrisa.

😘😘

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¿Qué llevar en la bolsa del Hospital para el parto?

¿Qué llevar en la bolsa del Hospital para el parto?

¿Qué llevar en la bolsa del Hospital para el parto?

¿A punto de dar a luz y nerviosísima? ¡Normal! En este post te dejo mis imprescindibles para preparar la bolsa del hospital para el parto. Así, un problema menos. Además, incluyo un archivo descargable, para que puedas añadir y tachar lo que ya tienes. Y un par de consejos prácticos para que esos días sean muy especiales.

Las últimas semanas del embarazo se hacen interminables para cualquier mujer. Para empezar, tu cuerpo se siente muy pesado y dolorido. Seguramente ya no sepas ni en qué posición dormir (colocarte una almohada entre las piernas siempre ayuda).

Además están los habituales nervios por que todo salga bien. Si además es el primer hijo, te espera un cambio drástico de vida. A mí a ratos me entraba la risa y a ratos me aterrorizaba -He estudiado para hacer muchas cosas pero, ¿dónde se hace el curso de madre?-. Respecto a esto, tienes que estar tranquila y confiar en tu intuición. Si todas las mujeres del mundo han sabido hacerlo, tú también.

Una de las cosas que más nerviosas nos pone es pensar si tendremos todo lo necesario para el bebé. Pero tengo buenas noticias para que no tengas que preocuparte por eso: me encanta hacer listas de todo. Así que al final del post incluyo un pdf con todo lo que yo he llevado a la clínica en mis dos partos, esperando que te sea útil 😉

 

¿CUÁNDO HAY QUE PREPARAR LA BOLSA PARA EL PARTO?

A pesar de que recomiendan hacerla un par de semanas antes de la fecha prevista, yo la hice bastante antes porque no aguantaba con los nervios… ¿y si se adelanta..?

Además, dejé una nota sobre la maleta, con todo aquello que faltaba por meter (la ropa que estaba en perchas o cosas que uso diariamente) por si no podía hacerlo yo.

 

 

Mi consejo es que cuanto más organizado tengas todo antes de la fecha, más posibilidades habrá de que todo salga bien y de que puedas dedicar tiempo a otras cosas. Aunque no sea tan importante, seguro que prefieres tener tiempo de depilarte o de tener el pelo limpio antes de ir al hospital.

 

¿CÓMO ORGANIZAR LA BOLSA DEL HOSPITAL PARA EL PARTO?

Mi recomendación es que no mezcles las cosas de todos en una sola maleta, porque imagínate el cacao para buscar las cosas, sobre todo si te pones de parto natural y no vas a deshacer tú el equipaje. 

 

1. LA MALETA DE LA MADRE:

Importante guardar todo el historial médico del embarazo, documentación y tarjeta sanitaria.

Durante la estancia en el hospital, vas a necesitar varios camisones (si vas a dar el pecho, elige un modelo que esté abierto por arriba. Si, son horribles). Una bata (aunque no seas friolera, vendrán visitas y seguro que delante de mucho no quieres estar en camisón), sujetadores (de lactancia si es el caso. Yo compré en H&M de algodón y estaban muy bien), calcetines y zapatillas.

Para el día que te den el alta, mi recomendación es que lleves la ropa premamá más cómoda que tengas. Seguro que no es lo que esperabas oír, viendo a todas esas famosas ideales que salen en el Hola. Pero sí: siento decirte que saldrás casi con la misma barrigota de embarazada, pero con el bebé ya en brazos…

Algo indispensable son las braguitas de rejilla. Esto es lo más sexy que hay: unas bragas tipo malla de patatas en talla única, donde podrás colocar la preciosa compresa tamaño XXL (por cierto, estas compresas te las dan en el hospital, no son normales). Pues para mi sorpresa, usé estas braguitas durante varias semanas, porque me resultaban comodísimas y sobre todo, no había que estar limpiando manchas (con las del bebé ya es suficiente).

No olvides cámara de fotos, cargadores y demás tecnología.

Obviamente también tendrás que llevar la bolsa de aseo con tus básicos de higiene y de belleza.

Todas las mamis que quieran dar lactancia materna a los bebés, tendrán que añadir también a su maleta los discos absorbentes de lactancia, para evitar mojar la ropa con la leche. También la crema para grietas en el pezón. Purelán de Medela es buenísima, incluso para hidratar los labios. Yo la sigo usando cada noche desde que lo descubrí en el hospital. ¡Pruébalo!

Si le vas a dar lactancia artificial, en el Hospital te dan los biberones. Cuando esa leche de fórmula le ha ido bien al bebé, te recomiendan seguir con la misma,. Así que lo mejor es no comprarla antes de nacer, porque no se puede estar cambiando. Piensa que tu bebé tiene el sistema digestivo muy delicado.


      2. LA MALETA DEL RECIÉN NACIDO:

 

 

 

 

 

 

 

Como equipaje del bebé usa la bolsa de maternidad.

 

 

 

 

 

 

 

Antes de nada, separa la primera ropita que vas a poner al bebé en una bolsita aparte. Es buena idea dejarla a mano en la maleta para cuando vayas al paritorio. Dentro tiene que ir el primer body y pijamita del bebé, sus manoplas y gorrito. Y unos calcetines para la ti durante la espera porque te pasas muchas horas sólo con la bata de hospital.

 

 

 

 

 

 

 

Además:

 

 

 

 

 

 

 

– Bodies, pijamas y baberos se manchan bastante, así que lleva varios (5 ó 6 de cada).

 

 

 

 

 

 

 

– Manoplas y gorritos, un par de ellos, y la ropita que le quieras poner para cada día de hospital. También necesitarás toquillas o muselinas para arroparle, y chupetes, si es que le vas a poner.

 

 

 

 

 

 

 

– Por otra parte, en la bolsa de aseo necesitarás: un cepillo de pelo suave, crema para el culito, una esponja natural y un paquete de gasas. El jabón y la crema hidratante del cuerpo que compres, te recomiendo que tengan dosificador. Piensa que sólo tienes una mano libre cuando estás bañando a tú bebé. Mustela tiene una buena composición y bote práctico, por tanto siempre era mi elección.

 

 

 

 

 

 

 

– Además, también lleva pañales y toallitas. Cuando son tan chiquitines siempre he comprado Dodot Sensitive. Según van creciendo y ya veo que no tienen alergias, Mercadona al canto.  

 

 

 

 

 

 

 

***NO TE OLVIDES: Tu acompañante tendrá que llevar también pijama, ropa limpia y bolsa de aseo.        


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿DÓNDE COMPRAR LA BOLSA PARA EL BEBÉ?

 

 

 

 

 

 

 

Para variar, Amancio Ortega nos lo pone fácil. En Zara Home tienen unas bolsas de maternidad ideales, cómodas y lavables. Pesan muy poco y suelen traer los complementos a juego: toalla, cambiador, babero… A mí me la regalaron mis amigas en mi baby shower, con neceser y cambiador a juego, y aún la uso de maleta de fin de semana para los niños. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

También en Amazon hay muchísimos modelos, y encuentras las principales marcas de bebés. Una de mis favoritas es Pasito a Pasito, con modelos muy bonitos y clásicos. Lo bueno de estas bolsas es que, además de usarlas como maleta, se pueden colgar en la silla de paseo.  

 

LACTANCIA, BRAGAS POSTPARTO… ¿ES NECESARIA LA LISTA COMPLETA?

Eso es muy relativo, cada persona tiene necesidades diferentes.

En mi opinión todo lo que incluyo en la Lista Descargable lo es, salvo:

– El juego completo del cochecito. Hay algunas mamás que simplemente cambian las sábanas del capazo y no le ponen funda. Pero a otras les gusta llevarlo todo a juego: funda y saco del capazo, de la silla, de la silla del coche (la más conocida es la Maxicosi), capota y bolso para el cochecito.

Según como vayas a abandonar el Hospital, necesitarás tener vestido una cosa u otra. En mi caso, salimos en coche, así que tenía lista la Maxicosi.

– Obviamente, tampoco las planchas de pelo o la BB cream son un must para tu bebé, pero yo suficiente tenía con llevar esa bata blanca, como para encima verme mala cara. (* Aquí tienes una guía completa del cuidado de la piel en el embarazo).

 

 

LAS VISITAS AL HOSPITAL

Sin duda, este tema es lo más subjetivo del mundo. Hay gente a la que le encanta la marcha, y otra más tranquila…

En mi opinión lo primordial es que el bebé pueda descansar y adaptarse a su nuevo entorno, y la madre, recuperarse. Muchas mamis sufren porque el bebé está nervioso, llora, no quiere tomar el pecho… Y tener la habitación llena de gente no facilita precisamente las cosas.

Así que se puede decir con todo el cariño que no te encuentras bien y que necesitas tranquilidad.

A mi marido y a mí lo que más nos apetecía era estar juntos con nuestro hijito, admirándole. Cuando pasaba el ginecólogo a nuestra habitación decía: ¡Qué paz! Y eso exactamente es lo que transmitimos a la familia y amigos antes de dar a luz (y creemos que nadie se molestó).

Obviamente los familiares más cercanos estuvieron con nosotros, y algunos amigos íntimos. Pero en general fuimos invitando a todos nuestros seres queridos una vez nos instalamos en casa, mucho más cómodos y relajados.

 

 

La vuelta a casa

Una vez que llegas a casa, tu vida ya nunca volverá a ser como antes. Además, por culpa de las hormonas, seguramente pases continuamente de estar en el momento más feliz a tener ganas de llorar desconsoladamente. Es normal. Date tiempo de aprender.

También te recomiendo que no dediques mucho tiempo a mirarte en el espejo: ya sabemos cómo es una mujer después de dar a luz. Cuando pase la cuarentena ya podrás empezar a cuidarte, y poco a poco, volverás a ser la mujer que eras antes (NO LO DUDES). Para cuando llegue ese momento, te doy unos trucos para volver a estar estupenda cuanto antes, sin amargarte.

 

 

¿Te gustaría saber las 5 cosas que me hubiese gustado saber antes de ser madre?

DESCÁRGATE LA LISTA "¿Qué llevar en la bolsa del Hospital para el parto?"

1. DESCARGA

2. IMPRIME Y ADAPTA A TUS NECESIDADES

3. RELÁJATE Y ¡DISFRUTA LA ESPERA!

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