8 reglas para pasar de un piso chic a una casa con niños, sin perder tu estilo

8 reglas para pasar de un piso chic a una casa con niños, sin perder tu estilo

8 reglas para pasar de un piso chic a una casa con niños, sin perder tu estilo

¿Es posible tener un salón de diseño con niños? ¿O tienes que resignarte a que parezca una feria? Sin aspirar a que parezca una portada de Architectural Digest, sí se puede tener una casa con niños bonita, ordenada y que los únicos colores que tenga son los que has decidido tú.

Cuando una pareja se muda a una casa, hace de ella su santuario: busca sentirse a gusto, feliz y que transmita su propia personalidad. Por supuesto, cuando digo pareja, también quiero decir que a uno de ellos le importe un pito la decoración y delegue en el otro. Yo no tengo esa suerte, a mi marido le encanta el diseño y hasta los manteles tienen que estar consensuados. (Amor, quiero un mantel con flores… solo uno).

Cuidadosamente, va mezclando los muebles que ya tenía, con otros low cost, alguna inversión más alta, y piezas de arte que les representan y les hacen felices.

Por eso, en el momento en el que llega tu primer hijo, te aferras con uñas y dientes a tu preciosa decoración. Compras para la habitación del bebé muebles de madera discretos, cortinas en tonos pastel y tiradores de ositos. Y para terminar, la ropita en los armarios y demás canastilla en rosas o azules, según lo que venga. En España somos muy cuquis, las cosas de niños nos suelen gustar clásicas.

 

 

Los primeros juguetes que nosotros compramos para Nicolás eran preciosos. De maderita estilo nórdico: un móvil para la cuna, sonajeros, peluchitos… Eran tan monos que seguro que no nos iba a importar verlos tirados por el salón.

Pues bien:

¿Le gustaron esos juguetes a mi hijo?… NO.

¿Cuáles son los únicos que usaba? LOS HORTERAS. Los juguetes de feria, llenos de luces y musiquitas infernales.

¿Le gustaban si apagaba la música y la luz? OBVIAMENTE NO. Eso es así. A asumirlo…

 

Así que un año más tarde, la casa de la pareja ya no es lo que era. Tu precioso salón tiene tantos colores que temes que en cualquier momento te dé un ataque epiléptico.

Igual tienes mucha suerte y puedes destinar un cuarto de juegos independiente para tus hijos. Pero si vives en España, es más complicado. ¿No alucinas cuando ves los programas de Divinity de reformas de casas en EEUU? Lo que allí es un tamaño pequeño, en Europa es una buena casa. Y en Madrid ya ni te cuento.

Incluso si puedes tener los juguetes en otra habitación, mientras tus hijos son pequeños van a jugar donde tú estés, lógicamente. Así que tendrás que ir aprendiendo a ver el suelo lleno de cosas sin que te vuelvas loca.

¿Cómo conseguir camuflar tanta horterada en un salón, y que puedas descansar tranquila después de acostarles? ¿Es posible organizar una casa de diseño con niños? Creo que sí. Aquí van las recomendaciones que he podido recopilar en estos 6 años de madre:

 

1. RETIRA LOS OBJETOS DELICADOS

Antes de nada. Y no hablo sólo del jarrón precioso que te regalaron en tu boda: esas pequeñas manitas van a llegar mucho más allá de lo que crees. Van a tirar tus libros al suelo. Todo el tiempo. Van a jugar con la caja de llaves y pilas que tienes al fondo del mueble. Y cuando te des la vuelta, van a volver a coger el marco de fotos. Así que, en una casa con niños, en lugar de estar lamentándose, es mejor dejar a mano sólo todo aquello que no te importe. No digas que no te lo avisé.

 

2. DEDICA TIEMPO A HACER DEL SALÓN UN SITIO SEGURO

Todo lo que sea peligroso hay que quitarlo o cambiarlo. Obviamente, lo primero los enchufes, aunque las casas nuevas suelen instalarlos de seguridad. También cuidado con las esquinas muy afiladas (yo puse este protector en su mueble de juguetes) y los materiales delicados. Todavía tengo una mesa de centro de cristal en el trastero, esperando a que pase el tiempo para poder volver a usarse.

 

3. NO INVIERTAS EN UN GRAN SOFÁ

No es el momento. Si ya lo has hecho, yo encargaría unas fundas lavables en lavadora. No tiene por qué notarse que no son del propio sofá. Hay tiendas especializadas en ello. Y la verdad es que merece la pena. Desde hace 6 años lavo las fundas cada 1-2 meses, y ya he comprado un par nuevo. Aunque no coman, sólo las manitas, alguna pintura, babas… o algo peor. Yo tengo unos sofás de Ikea y para mí ha sido un acierto. Es preferible estar tranquila con mis hijos en el salón. También hay telas anti-manchas, algunas marcas de muebles las tienen muy bonitas.

Por supuesto, esto se extrapola también a los cojines. Hay que fijarse bien, porque muchos se lavan en el tinte. Y mejor si tienen textura o un bonito estampado para disimular las manchas.

Y el producto estrella que nunca falta en mi casa: el spray de tapicerías de Mercadona de color rosa, para mi gusto el mejor.

 

4. DELIMITA UNA ZONA DE JUEGOS EN EL SALÓN

Desde luego que ellos van a estar por toda la habitación, pero las cosas se concentrarán en esa zona. Lo ideal es que sea una esquina, ya que si es el centro de la habitación, cada vez que tengas que pasar de un lado al otro vas a tener que sortear pelotitas, coches y cuentos. Y te aseguro que cruzar el salón a saltos es algo que estresa a cualquiera. Una vez designada la zona, limita a ese espacio el almacenaje de juguetes.

Por otra parte, si aún son pequeñitos y necesitas un parque, hay modelos muy monos y discretos como este de madera. Yo no tenía mucho espacio en mi salón y compré este modelo en blanco porque iba bien con los muebles. Los años que lo tuve salió bastante bueno.

 

5. ADECÚA SU ESPACIO

Es buena idea delimitar su espacio con una alfombra discreta que se pueda lavar fácilmente. Al igual que los cojines, mejor si son de un tejido en el cual no se vean las manchas. En la habitación de mis hijos tengo una de Lorena Canals, que tiene un montón de diseños ideales y se lavan en la lavadora. Eso sí, en momentos como cuando les quitas el pañal, yo soy radical. Directamente fuera alfombras hasta que el tema esté más o menos controlado.

 

 

En esa zona, puedes colocar un mueble con sus juguetes, unas cestas grandes, cajas…. Mi recomendación es que lo que compres se integre con la decoración del salón. Busca muebles de almacenaje que cuando estén cerrados, no parezca que están llenos de juguetes. La hamaca, las mantitas o pufs, alguna mesita baja… Cuanto más discretos sean, más posibilidades tendrán de pasar desapercibidos y, por tanto, parecerá un poco más ordenado. Piensa que ya de por sí habrá muchos muñequitos y colores chillones.

Yo tenía una estantería de Ikea, Kallax, tumbada sobre el suelo con 4 cajas de almacenamiento. Te pueden servir estas o estas. Los niños podían abrirlas solitos desde muy pequeños y, sobre todo, ordenar solitos después. Ahora que ya he quitado todos los juegos del salón, está de pie en la habitación de los niños. Otra buena idea es un baúl como este, también perfecto porque tiene doble función y se integra bien con cualquier decoración.

Si no quieres poner muebles, también son muy prácticas cestas como esta. Hay muchísimos diseños y, aunque obviamente no es de adulto, es discreto y caben millones de juguetes.

 

6. NO SE PINTA EN EL SALÓN

Esto en mi casa es una regla de oro: en el salón no entran pinturas, plastilina ni nada similar. No me entiendas mal, me encanta el arte y que sean creativos. Pero las actividades que manchan mucho, las hacemos en la mesa de la cocina. Y aún así, a escondidas me han cortado las cortinas con unas tijeras, han pintado el sofá de amarillo… En la cocina sin embargo, pueden manchar lo que quieran porque pasamos la bayeta y listo.

 

 

7. HACER LIMPIEZA DE JUGUETES

Para organizar una casa con niños, de vez en cuando hay que hacer limpieza de juguetes. Los que ya no usan y están bien, se donan. Los que están mal, se tiran. Fácilmente podéis llenar una bolsa de basura sólo con los Huevos Kinder y sus juguetes (sí, me ha pasado).

 

8. CADA NIÑO TIENE QUE RECOGER SUS JUGUETES

Enseña a tus hijos a ordenar cada vez que hayan jugado. Antes de sacar más cosas, se guarda lo anterior. La zona de juegos en el salón tiene que quedar recogida también antes de irse a dormir.  ¡El truco de meter lo que no hayan guardado en una bolsa de basura y hacer el pariré funciona muy bien! Es verdad que enseñarles cuesta mucho esfuerzo pero, a la larga, da sus frutos. Si ven que se lo recoges tú, la próxima vez van a esperarlo también.

 

Como ves, no es imposible tener una casa de diseño con niños. Si se designa un sitio para cada cosa tu salón puede ser un lugar bonito, donde relajarte con tu familia. Nadie dijo que la organización de una casa con niños fuera fácil, pero con un poco de esfuerzo no hay que renunciar a tu casa ideal.

NO TE PIERDAS NI UNA ENTRADA, SUSCRÍBETE